La escisión es evidente cuando en un ojo hay pestañas y en el otro no; mi noche y su pugna con mi día.
Necesitamos del amor más de lo que nos permitimos admitir. Y creemos en él en tanto posibilidad de nuevas y mejores esperanzas. Y creemos que puede ser y renacer tras morir sin necesidad de entregarnos a él en cada paso. Pero en ocasiones amanecemos sin conocerlo realmente, sólo por fragmentos, y dudamos de su autenticidad. Tal vez cada momento y paso era necesario. ¿Será que todo esto ha ocurrido? ¿Nos enfrentamos a otra ficción? ¿Deseamos ser deseo?
O no. Pretextos para mantener bilis negra en producción nociva.
Lo juzgamos siempre a partir de y posteriormente a la ausencia. Entonces, ¿cómo saber si tenemos versiones reales, fieles, acertadas de lo que es? ¿Y cómo se atreven tantas palabras a prejuzgarlo definiéndolo sin piedad?
Lo más ácido y doloroso sigue siendo lo más fácil: desamor pastel. Y su máscara que es doble—fantasma—mentira—contraparte—oposición—reflejo—contrario: la plástica, efervescente, abrumadora, nítida y molecular maravilla de ser capaz de amar.
_______&
1 comments:
adorablemente cierto
Post a Comment